
En COMINDUST realizamos valoraciones de empresas y negocios desde una perspectiva financiera, de mercado y transaccional.
Nuestro experto senior analiza la compañía como lo haría una contraparte profesiona, cuestiona la recurrencia de los resultados, normaliza el EBITDA, contrasta las previsiones, analiza la generación de caja, identifica riesgos que pueden afectar al múltiplo y compara el negocio con compañías y transacciones realmente relevantes.
¿Cuál es el objetivo al valorar su empresa?
Uno de los objetivos principales es ver qué cosas están fallando para que su empresa valga menos de lo que creía. Identificar lo que un comprador identificaría y, por tanto, restaría valor, es lo que le ayudará a saber cuáles son los pasos para aumentar ese expected value. En COMINDUST creamos un equipo a medida para las necesidades y soluciones que se presenten en su empresa tras analizar la valoración de la misma, programas para mejorar su EBITDA, de recorte de gastos, etc.
El objetivo es determinar qué valor puede sostener hoy la compañía frente a un comprador, inversor o socio suficientemente sofisticado, por qué puede defenderse ese valor y qué factores podrían estar limitándolo.
Conocer esa diferencia antes de una negociación permite tomar decisiones y, por supuesto, descubrirla durante una due diligence permite principalmente reaccionar.
Su valoración estará dirigida personalmente por un experto senior de COMINDUST, que será su interlocutor directo durante todo el proyecto.
Valoramos su empresa desde la perspectiva de quien tendría que pagar por ella
El propietario conoce mejor que nadie el esfuerzo, las inversiones y los años necesarios para construir su compañía. El mercado tiene en cuenta otras referencias como la rentabilidad que puede sostener el negocio, la caja que será capaz de generar y el riesgo que asumirá quien invierta en él.
Nuestra valoración incorpora deliberadamente esa perspectiva.
El experto senior analiza la compañía con criterios próximos a los que utilizaría un comprador profesional durante un proceso de M&A. Revisa la calidad de los resultados, cuestiona las hipótesis del business plan, analiza las necesidades reales de inversión, contrasta la recurrencia de los ingresos y determina qué riesgos pueden afectar al EBITDA, al múltiplo o a ambos.
Esto significa que el resultado puede no coincidir inicialmente con sus expectativas. Pero precisamente por eso la valoración resulta útil.
Si una compañía presenta 5 millones de EBITDA pero, después de analizar partidas no recurrentes, operaciones vinculadas, estructura necesaria, remuneraciones fuera de mercado u otros ajustes, el Adjusted EBITDA defendible es sensiblemente inferior, nuestra valoración reflejará esa realidad, porque es la realidad que el mercado estará dispuesta a pagar.
Solicite una valoración para su empresa
COMINDUST está para darle una referencia que pueda sobrevivir al mercado y decirle qué tendría que cambiar para aspirar a más.
Si está pensando en vender su empresa, si tiene un potencial comprador que podría hacerle una oferta, si le han ofrecido una cantidad que no puede aceptar o si simplemente siente curiosidad por el valor de su compañía. Solicite una valoración.
Qué determina realmente el valor de una empresa
El EBITDA constituye una referencia fundamental en numerosos procesos de valoración, pero el mercado también analiza la calidad y el riesgo asociados a ese resultado.
Empresas con una rentabilidad similar pueden alcanzar valoraciones diferentes por su crecimiento, recurrencia, concentración comercial, generación de caja, necesidades de inversión, fortaleza competitiva o dependencia de determinados clientes, proveedores o personas.
Nuestro análisis incorpora los value drivers y value detractors que pueden influir en el múltiplo aplicado al negocio. Estudiamos:

- Recurrencia y visibilidad de ingresos
- Estabilidad de márgenes
- Concentración de clientes y proveedores
- Autonomía del equipo directivo
- Dependencia del propietario y de key people
- Pricing power
- Cash conversion
- Working capital intensity
- CAPEX de mantenimiento y crecimiento
- Barreras de entrada
- Escalabilidad
- La exposición contractua l
- Posición competitiva
- Sostenibilidad de las proyecciones
Algunos riesgos pueden tener todavía un impacto reducido sobre el EBITDA histórico y, sin embargo, alterar significativamente la percepción de riesgo de un comprador.
Una elevada dependencia del fundador, una concentración comercial excesiva, inversiones pospuestas o contratos que generen exposición futura pueden traducirse en multiple compression aunque la cuenta de resultados actual continúe mostrando una elevada rentabilidad.
Adjusted EBITDA y Quality of Earnings
Una parte crítica de nuestra valoración consiste en determinar qué rentabilidad puede considerarse recurrente, sostenible y transferible a un nuevo propietario. No asumimos automáticamente que el EBITDA reportado representa el EBITDA sobre el que el mercado aplicará un múltiplo.
Analizamos ingresos y gastos extraordinarios, partidas no recurrentes, operaciones vinculadas, remuneraciones de accionistas y administradores, costes fuera de mercado, efectos excepcionales, estructuras incompletas, costes necesarios para operar de manera independiente y cualquier otra circunstancia capaz de distorsionar la capacidad económica recurrente del negocio.
El resultado es un Adjusted EBITDA que debe poder explicarse y defenderse. Esta distinción puede tener un impacto material sobre el valor.
Si una empresa espera una valoración de 8x EBITDA, cada millón de euros de ajuste recurrente que una contraparte consiga justificar puede representar, antes de otros ajustes, ocho millones de euros de diferencia en Enterprise Value.
Por eso preferimos identificar esa conversación nosotros antes de que la plantee un comprador.
El coste de no contratar una valoración de empresas aparece antes de la operación
Una empresa puede operar con normalidad sin una valoración de empresas vigente mientras sus accionistas desconocen qué variables explican la mayor parte de su valor, cuánto depende la conclusión del plan presentado por la dirección o qué importe correspondería realmente al capital después de ajustar deuda, caja, pasivos asimilables a deuda y circulante. El problema se hace visible cuando llega una oferta, se abre una sucesión, un socio solicita liquidez o el consejo debe autorizar una inversión, precisamente cuando el calendario reduce la capacidad de reconstruir históricos, cuestionar previsiones y comparar escenarios.
En procesos de venta, llegar al mercado con una referencia insuficiente crea dos riesgos opuestos. Una expectativa demasiado baja puede transferir valor al comprador sin que el vendedor llegue a identificarlo; una expectativa excesiva puede bloquear conversaciones razonables, prolongar la exposición confidencial de la compañía, distraer al equipo directivo y dejar un proceso fallido que los siguientes interesados interpretarán como fatiga transaccional. La valoración de empresas no elimina esa tensión pero permite distinguir aspiración, valor financiero defendible y precio condicionado por la dinámica competitiva del proceso.
Para el comprador, la pérdida no se limita al importe pagado de más. Una valoración de empresas insuficiente puede tolerar un múltiplo de entrada que reduce el retorno, aumenta la dependencia de las sinergias, estrecha la resistencia a desviaciones del business plan y obliga a financiar CAPEX o circulante que la tesis de inversión no había incorporado.
Si la operación se aprueba sobre EBITDA no normalizado, una deuda económica incompleta o una capacidad productiva sobreestimada, el problema se traslada al balance y a la integración posterior.
¿Qué puede representar una diferencia aparentemente pequeña en la valoración?
Una diferencia aparentemente pequeña en una valoración puede representar importes relevantes cuando se aplica al Enterprise Value, al EBITDA o a los ajustes de cierre. Los siguientes ejemplos son ilustrativos y no constituyen una predicción de pérdida.
| Situación | Base ilustrativa | Exposición matemática |
|---|---|---|
| Desviación del 1 % | Valor negociado de 10 M€ | 100.000 € |
| Desviación del 1 % | Valor negociado de 25 M€ | 250.000 € |
| Desviación del 1 % | Valor negociado de 50 M€ | 500.000 € |
| Diferencia de 0,5x | EBITDA normalizado de 3 M€ | 1,5 M€ de Enterprise Value |
| Partida asimilable a deuda omitida | 800.000 € | 800.000 € antes de otros ajustes |
| Déficit de circulante respecto del nivel normal acordado | 600.000 € | 600.000 € de ajuste potencial |
Estas magnitudes permiten comparar los honorarios del mandato con la decisión sometida a revisión, sin afirmar que toda diferencia vaya a materializarse ni que una valoración pueda capturar por sí sola el valor máximo de una operación.
Su función consiste en reducir la asimetría, documentar el razonamiento y detectar qué cuestiones deben resolverse antes de que la posición negociadora quede condicionada.
Decisiones en las que conviene encargar una valoración de empresas
Aunque estos supuestos no necesitan idéntica profundidad de valoración de empresas, una comprobación previa puede ser suficiente para decidir si merece la pena iniciar un proceso.
| Situación | Decisión que debe soportarse | Riesgo de llegar sin una referencia propia |
|---|---|---|
| Venta total o parcial | Definir rango, estructura de proceso y condiciones aceptables | Anclar la negociación en la metodología o el EBITDA del comprador |
| Oferta no solicitada | Comprobar qué presupone el precio recibido | Confundir una cifra atractiva con un Equity Value comparable y cobrable |
| Adquisición de un target | Establecer disciplina de precio y retorno | Pagar por crecimiento, sinergias o capacidad que aún requieren validación |
| Entrada de fondo o socio industrial | Negociar valoración pre-money o post-money, dilución y derechos | Discutir porcentajes sin comprender el valor económico transferido |
| Salida de socios y sucesión | Ordenar una referencia antes de que las posiciones se enfrenten | Convertir una diferencia técnica en un conflicto societario o familiar |
| Refinanciación o reorganización | Examinar solvencia, estructura de capital y alternativas | Utilizar valores contables donde la decisión exige capacidad económica futura |
| Plan estratégico y asignación de capital | Medir si crecimiento, CAPEX o expansión crean valor | Premiar volumen, EBITDA o cuota sin considerar inversión, riesgo y caja |
| Operación vinculada o procedimiento específico | Identificar el informe económico y profesional requerido | Encargar una valoración que no satisface la finalidad aplicable |
Cómo abordamos cada valoración en COMINDUST
El proyecto comienza entendiendo la compañía y la decisión que existe detrás de la valoración. A partir de ahí analizamos la información financiera, los KPI, el negocio, el mercado, las proyecciones y los principales value drivers para seleccionar las metodologías y construir una valoración técnicamente defendible.
La presentación final se realiza directamente con el experto senior.
En esa reunión el experto le explicará cómo lo interpretaría previsiblemente el mercado, qué hipótesis lo sostienen, qué aspectos podría cuestionar una contraparte y dónde existen oportunidades para mejorar la valoración.
Y es en ese momento donde puede cambiar el alcance de la relación.
Una empresa puede llegar a COMINDUST solicitando exclusivamente una valoración y descubrir que antes de vender resulta conveniente mejorar EBITDA, reducir costes, optimizar working capital, reforzar su estructura directiva, revisar financiación o preparar profesionalmente el proceso de M&A.
El experto senior de referencia permanece al frente y, si el diagnóstico requiere capacidades adicionales, construimos alrededor del problema el equipo de especialistas senior que sea necesario. De este modo, la valoración no queda desconectada de la decisión que debe tomar usted después de conocerla.
Si quiere tener un aproximado antes de hacer una valoración oficial con todo detalle, le invitamos a usar nuestra calculadora de valor de empresa totalmente gratuita, podrá tener un estimado como base.
Solicite una valoración para su compañía
COMINDUST realiza valoraciones de empresas para accionistas, consejos de administración, CFO, grupos industriales, compañías comerciales, fondos y family offices del mid-market y lower middle-market que necesitan conocer qué valor puede sostenerse antes de vender, adquirir, incorporar capital, reorganizar el accionariado o comprometer recursos en un plan estratégico. El cliente recibe una conclusión referida a una fecha y a un perímetro definidos, normalmente expresada mediante una horquilla, junto con el modelo financiero, la justificación de los métodos empleados, el puente entre enterprise value y equity value, las sensibilidades que explican la dispersión del resultado y una lectura senior de los factores operativos que condicionan su materialización.
La ausencia de una valoración de empresas profesional no mantiene neutral la negociación, porque permite que la contraparte seleccione el EBITDA de referencia, los comparables, el múltiplo, el tratamiento de la deuda, el nivel normal de circulante y la parte de las sinergias que pretende apropiarse; si ese marco queda incorporado a una oferta indicativa, a una carta de intenciones o a las expectativas del accionariado, corregirlo después suele exigir concesiones en precio, exclusividad, garantías o estructura de cobro. La consecuencia cambia según la decisión, pues una infravaloración aceptada en una venta es difícilmente recuperable, el sobreprecio de una adquisición debe absorberse mediante flujos futuros todavía inexistentes y una estimación estratégica complaciente puede sostener durante años una asignación de capital que no supera el coste de oportunidad.
Preguntas frecuentes:
¿Cuánto vale mi empresa?
El valor depende de su capacidad de generación de caja, rentabilidad, crecimiento, riesgo, estructura financiera y referencias de mercado. Para determinarlo analizamos el negocio y aplicamos las metodologías de valoración adecuadas a cada caso.
¿Cuál es el mejor método para valorar una empresa?
No existe una única metodología válida para todas las compañías. Habitualmente contrastamos DCF, múltiplos de compañías comparables y transacciones precedentes, incorporando otros métodos cuando la naturaleza del negocio lo exige.
¿Cómo se calcula el valor de una empresa por EBITDA?
Partimos de un EBITDA normalizado o Adjusted EBITDA y analizamos múltiplos de compañías y transacciones comparables. La aplicación del múltiplo permite estimar un Enterprise Value que posteriormente debe reconciliarse hasta Equity Value.
¿Qué diferencia existe entre Enterprise Value y Equity Value?
Enterprise Value representa el valor de las operaciones del negocio. Equity Value representa el valor atribuible a los accionistas después de incorporar Net Debt y otros ajustes relevantes.
¿Podemos valorar la empresa antes de venderla?
Sí. Es uno de los momentos en los que una valoración aporta mayor utilidad. Permite establecer expectativas, identificar riesgos de negociación y detectar previamente factores que pueden afectar al precio.
¿La valoración puede ayudarnos a aumentar el valor de la empresa?
Sí. El análisis permite identificar los principales value drivers y factores que están penalizando la valoración. Cuando existe capacidad de actuación podemos estructurar un plan específico para trabajar sobre esas variables.
¿Quién realiza la valoración de empresas?
Tendrá un experto senior de COMINDUST directamente asignado al proyecto. El servicio de valoración está liderado principalmente por él, que dirigirá personalmente el análisis y será su interlocutor durante el trabajo.