Due diligence operacional (ODD)

Realizamos la due diligence operacional del target para evaluar la robustez de sus operaciones, la escalabilidad de su modelo productivo, la eficiencia de su cadena de suministro y la calidad de sus activos e infraestructura. Identificamos riesgos operativos, capex diferido, cuellos de botella y oportunidades de mejora post-adquisición. Usted comprende el verdadero potencial operativo del activo y dimensiona con precisión la inversión necesaria para capturar el valor previsto en su tesis.

Servivio de Due Diligence Operacional para empresas que quiere comprar o invertir

​La due diligence financiera le dirá que el EBITDA es sólido. La due diligence legal le confirmará que los contratos están en orden. Ambas son necesarias, pero resultan radicalmente insuficientes.

​​Lo que ninguna de las dos le mostrará por ejemplo es que ese EBITDA reportado depende de un acuerdo verbal con un proveedor que se romperá en cuanto usted tome el control. O que la maquinaria registrada en los libros como “totalmente operativa” necesita un CAPEX de mantenimiento tres veces superior al declarado. Incluso puede que el 40% de la cartera de clientes esté vinculada emocionalmente al fundador, y que su salida desencadene una fuga de ingresos que haga insostenible su plan de negocio.

Esa es la realidad que la Due Diligence Operacional (ODD) destapa. Omitir una ejecución profunda significa adquirir un espejismo financiero con fecha de caducidad.

​Solicite su ODD ahora y evite problemas en su próxima inversión

Esto simplemente es para tener una idea previa de lo que considera. Cuando hable con un experto podrá tratar sobre las necesidades reales de la compañía y podrán ver qué soluciones son las más adecuadas en su situación.
Sus datos se mantendrán en privado. Se pueden acordar medidas de confidencialidad adicionales previa solicitud.
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Cómo determinar la supervivencia o el deterioro de su inversión con una Due Diligence Operacional


​La Operational Due Diligence se trata de una evaluación forense que desmonta las operaciones de la empresa objetivo para responder a la única pregunta crucial: ¿el rendimiento operativo que sustenta los números aguantará bajo su propiedad o se trata de una estructura frágil que colapsará en el primer trimestre post-adquisición?

​Para lograrlo, abordamos seis pilares que determinan la supervivencia o el deterioro de su inversión:

​Procesos operacionales y capacidad real

Determinamos la OEE (Overall Equipment Effectiveness) real, los cuellos de botella silenciosos y el throughput máximo alcanzable sin inversiones adicionales. Lo que en los datos de gestión parece un “margen de mejora” suele ser una restricción física con un coste de resolución que impacta directamente el retorno de la inversión.

Normalización del EBITDA

​Normalizamos el EBITDA despojándolo de prácticas contables agresivas, ingresos no recurrentes y subestimaciones de costes estructurales. Cruzamos márgenes por línea de producto, costes de calidad de la no-conformidad y la estructura real de costes fijos frente a variables. Si el EBITDA ajustado no soporta el precio pagado el deterioro es solo cuestión de tiempo.

Dependencia del fundador y/o directivos

La dependencia del fundador y de dos o tres roles técnicos representa el riesgo operativo más letal. Cuantificaremos ese riesgo y estimaremos la pérdida de margen bruto ante una salida no gestionada. Los estados financieros no registran, por ejemplo, que el jefe de taller a punto de jubilarse es el único que sabe ajustar manualmente la máquina que genera el verdadero margen del negocio.

Supply Chain y la vulnerabilidad estratégica

Analizamos lead times, concentración de proveedores, dependencia de materias primas single-source y el coste real de una disrupción en un nodo crítico. Una sola avería en un proveedor no sustituible puede interrumpir el 70% de la facturación durante semanas.

CAPEX de mantenimiento y obsolescencia técnica

Evaluamos el estado real de los activos desde la obsolescencia de sistemas de control (PLC/SCADA) hasta el CAPEX diferido necesario para mantener las capacidades actuales. Las proyecciones del vendedor suelen ignorar inversiones imprescindibles que convierten un activo aparentemente rentable en una caja a la deriva.

Compliance y posibles pasivos ocultos

Verificamos la conformidad real en materia medioambiental, de seguridad industrial y calidad. Un pasivo regulatorio no identificado puede destruir el ROI previsto de la operación y generar contingencias legales que el seguro no cubrirá.

Los datos financieros no lo ven todo


La verdadera ODD requiere presencia en planta y entrevistas en el terreno. Cualquier otra opción se reduce a una revisión documental que deja intactos los riesgos reales.

  • Baseline Assessment Operacional: Observamos y analizamos las capacidades, eficiencias y limitaciones, comparándolas con benchmarks sectoriales. Aquí emergen las brechas que el plan de negocio del vendedor omite.
  • Matriz de Riesgos (Risk Register) con cuantificación económica: Cada riesgo operativo identificado lo movemos para crear un impacto financiero directo sobre el EBITDA y la valoración (nos enfocamos directamente en capital).
  • Identificación de Value Levers: Detectamos las palancas reales de creación de valor post-adquisición, segmentadas en iniciativas de captura inmediata, proyectos a 12 meses y transformaciones estructurales.
  • Plan de 100 Días: Un roadmap de acciones para el post-cierre, con el foco en estabilizar la operación, blindar relaciones críticas y evitar la fuga de valor en las primeras semanas de integración. El “día 1” exige una planificación rigurosa.

Si la ODD es inexitente o incompleta podría acabar en una adquisición fallida

​Las adquisiciones fallidas colapsan por causas operativas preexistentes que no fueron diagnosticadas antes del cierre. Las más recurrentes son:

  • Erosión silenciosa de márgenes: Prácticas de gestión informal (acuerdos verbales, ajustes de calidad no documentados o compras basadas en relaciones personales) que se desvanecen al profesionalizar la gestión. Un margen bruto aparentemente estable en la due diligence financiera puede convertirse en un deterioro del 15-20% en los primeros doce meses.
  • Dependencia crítica del vendedor: Cuando el fundador concentra la relación directa con los grandes clientes, la facturación le pertenece a él y no a la empresa. Si no se establece un plan de retención y transferencia de relaciones, la salida del vendedor activa una contracción inmediata de ingresos.
  • CAPEX fantasma: Maquinaria que exige inversiones de mantenimiento ocultas en los estados financieros. Al tercer mes, una parada no programada puede revelar que el activo “productivo” requiere un desembolso imprevisto de seis o siete cifras para seguir operando.
  • Costes ocultos de carve-out: En la compra de unidades de negocio segregadas, los stranded costs (servicios corporativos, licencias o infraestructura compartida) no suelen aflorar en la contabilidad independiente. Tras la separación, la rentabilidad se desploma al materializarse estos costes de golpe.

​Entregables clave y riesgos de omisión

​Cada proceso de ODD concluye con un paquete diseñado para tomar decisiones firmes o retirar una oferta a tiempo:

  • ​Informe de Baseline Assessment operativo.
  • ​Matriz de Riesgos con cuantificación financiera.
  • ​EBITDA Normalizado y Ajustado con criterio operativo.
  • ​Mapa de Value Levers priorizadas por impacto y factibilidad.
  • ​Plan de 100 Días para la toma de control.
  • CAPEX Roadmap realista a 3-5 años.

​Prescindir de estas herramientas obliga a descubrir cada uno de estos puntos críticos durante la gestión posterior, cuando el coste de corrección es exponencial y ya no hay marcha atrás.

En COMINDUST ejecutamos Operational Due Diligence para tomar decisiones financieras respaldadas por la realidad operativa. Contacte con nosotros para evaluar el riesgo operacional real de su próxima operación a través de una sesión confidencial.